X [contact-form-7 404 "Not Found"]

No permitas que la fría realidad congele tus alas, rebélate

No permitas que la fría realidad congele tus alas, rebélate

Puede que tengas un trabajo estable y la fría realidad se te presente como una tediosa rutina o como un jefe que en lugar de apoyarte te quita energía y vitalidad.

O puede que estés desempleado y la fría realidad sea la falta de oportunidades o esa sensación de sentirte como un yogur caducado.

O a lo mejor puede que estés solo y creas en los poetas cursis cuando dicen que estar solo es como ser una naranja partida o tal vez estás acompañado y la fría realidad se te presenta como una pareja egoísta e insegura, que no se alegra al verte volar.

Sea cual sea tu caso lo único que te digo es que resistas, te rebeles y no te rindas jamás. Defiende tu dignidad pues cuando desistes, el poder ya no está más en tus manos, ya no serás tú el que determine tu suerte ya que le has dado el poder a otro y lo va a utilizar en su propio beneficio y no en el tuyo.

Cuidado con los aniquiladores de sueños

En el momento en que te entregas a la rutina diaria y dejas de innovar, la inercia funciona como una telaraña que despacito te va envolviendo con sus siniestros hilos invisibles hasta estrangularte.

Cuando dejas de proponer nuevas ideas al equipo por miedo al reproche o el desinterés del jefe estarás nivelando por debajo tu capacidad creativa y de la del grupo.

Si renuncias a buscar un nuevo trabajo en vez de reciclarte para ser más atractivo en el mercado, entrarás en una espiral negativa que no te favorecerá en nada. Y si en vez de construir un nuevo perfil como emprendedor o freelance, prefieres quedarte ahí, quejándote de la crueldad del mercado, seguramente esto no te ayudará a remontar.

Si prefieres declarar que vives en soledad y no en tu propia compañía, y que necesitas de otra mitad para sentirte entero entonces no te extrañes de que la otra persona en cuestión a veces te desprecie.

Asume tu responsabilidad

Si pretendes estar al mando y no depender de otros para crear un estado emocional óptimo para evolucionar, entonces necesitarás ser valiente porque volar no es cosa de cobardes. Sin embargo la valentía no significa no tener miedo y si tener la habilidad de usar el miedo como trampolín, no como sofá.

Es necesaria valentía antes de nada para asumir nuestra responsabilidad, pues si empezamos a responsabilizar a los demás por nuestros infortunios, entonces la solución ya no depende de ti y quién tiene que cambiar es el otro.

Abandona el club de la victima

Es muy fácil darte de alta en el club de la víctima y achacar la responsabilidad de todo a los demás menos a nosotros mismos, el jefe, el amigo, la pareja, el gobierno… ¿muy cómodo verdad? Si. Cómodo pero infantil.

Te puedo garantizar que no somos responsables de todo lo que nos pasa en la vida pero sí que somos responsables de lo que hacemos con lo que nos pasa. Esta es la verdadera y ultima libertad, o sea, tienes voz y voto para decidir cual debe de ser tu estado de ánimo, no dejes una cosa tan importante y fundamental como esta en las manos de los demás o de las circunstancias.

Rebelarte es mantener las alas calientes para que no se congelen, despega y envía noticias desde las alturas.

Rafeek Albertoni

Conferenciante, coach e ilusionista

 

COMENTARIOS

  1. Responder

    Hola ,
    Genial!!

      • RafeekAlbertoni
      • 26 marzo, 2020
      Responder

      Gracias y a seguir volando :). saludos

Deja tu comentario

MIS REDES SOCIALES

MI ESTILO

Soy un enamorado de la comunicación y pienso que la manera en cómo nos comunicamos influye directamente en lo más importante de nuestras vidas, que son las relaciones humanas, tanto a nivel personal como a nivel profesional. 

Diseño mis formaciones basándome en mi vivencia con las herramientas de la Inteligencia Emocional y en más de 20 años de experiencia artística en los escenarios nacionales e internacionales. 

Utilizo diferentes estímulos para enseñar, porque según los últimos avances de la neurociencia el dinamismo, el entretenimiento y la expectación en el aula, generan que los neurotransmisores segreguen hormonas motivacionales en el cerebro, como la dopamina y la oxitocina, que favorecen el aprendizaje y el recuerdo. Es decir que, cuando disfrutamos en la fase de aprendizaje, mejoramos el rendimiento y la memorabilidad.